El proceso revolucionario actual: la ciencia y la doctrina

por Lenny Brody

Mientras la crisis del capitalismo internacional sigue desarrollándose, y un número creciente de países entran en una crisis política, los revolucionarios alrededor del mundo buscan una guía para la lucha de la clase obrera en el cúmulo de conocimiento existente como el marxismo. Sin embargo, la confusión y la fusión de varios aspectos del marxismo ha terminado en la desorientación de muchos revolucionarios. Algunos “marxistas” viven en un mundo de abstracciones, con muy poca conexión con el proceso revolucionario. Otros “marxistas” persiguen cada protesta y expresión de “lucha de clases” sin ningún concepto estratégico de la moción general y la metas del proceso revolucionario.

El Materialismo Histórico y la doctrina

La filosofía marxista es el materialismo dialéctico. Cuando el método materialista dialéctico es aplicado al estudio de la sociedad el resultado es la ciencia de la sociedad llamada el materialismo dialéctico. Muchos de las obras de Marx, Engels, Lenin y otros caben dentro de esta categoría de doctrina. La doctrina es un conjunto de principios y políticas que son relevantes a un periodo específico del proceso revolucionario. La doctrina está basada en, y fluye de, la comprensión científica de cómo las sociedades se desarrollan y cambian.

Marx y Engels en los 1800s

Marx y Engels escribieron durante la transición desde un sociedad agrícola a una sociedad basada en la producción industrial. Este fue un periodo en que la burguesía emergente, la embrionaria clase obrera industrial y el campesinado empobrecido, luchaban en contra de la estructura política feudal. También era el principio de la lucha de la clase obrera en contra de la clase capitalista. Por lo tanto muchos de los escritos de Marx y Engels pueden ser interpretadas como la doctrina de la lucha de clases en ese periodo. Estos eran los principios

de la preparación de la clase obrera para llevar la revolución más allá de la toma del poder política por la clase capitalista a la toma del poder en las manos de los obreros. Estas obras también se dirigían a las implicaciones tácticas y organizativas de esos principios. Marx en el “Circular del Comité Central a la Liga Comunista” delineo gran parte de la doctrina principal para este periodo.

Lenin a principios de los 1900s

De igual manera, Lenin y los revolucionarios rusos enfrentaban una sociedad en transición desde una sociedad agrícola hasta una basada en la producción industrial. Adicionalmente, la creciente internalización del capitalismo indujo al desarrollo de una doctrina para el periodo del imperialismo. Uno de los rasgos del imperialismo fue la división territorial del mundo entre los principales poderes capitalistas y la lucha en contra del colonialismo directo. Durante este periodo, grandes sectores de la clase obrera fueron “sobornadas” por las ganancias logradas con la super explotación de la colonias hasta lograr un estado de consentimiento. Por lo tanto, el rol de los revolucionarios en esos países fue, mayormente, de preparación y desarrollo de los cuadros. En las colonias los revolucionarios emergieron como líderes de las luchas de liberación nacional que dominaron el proceso revolucionario internacional durante este periodo.

El Capitalismo de hoy en día

Los rasgos fundamentales del capitalismo que Lenin describió en su libro “El Imperialismo” no reflejan la realidad del capitalismo hoy en día. La transformación de la vida económica desde la producción industrial a la producción basada en la electrónica, los robots, la data, la inteligencia artificial. etc., está causando grandes turbulencias sociales por el mundo entero.

Los estudios de economía convencional están inundados con libros sobre la rapidez con que los trabajos están siendo eliminados. Este punto ya no es una cuestión controversial. Estos métodos cualitativamente nuevos de producción están en las etapas principiantes de la eliminación de la mano de obra de la producción. La base del capitalismo, o sea la explotación de la mano de obra en el proceso de la producción, está siendo destruido. Es cada vez más evidente que las economías de escasez, el fundamento de la propiedad privada, está siendo transformada a una economía global con el potencial de abundancia.

La abundancia producida por la tecnología electrónica aplicada al proceso de producción conduce a las condiciones que socavan la posibilidad de la existencia de cualquier forma de propiedad privada. Las condiciones objetivas han forzado a la sociedad a tomar un salto a una nueva etapa de la historia humana. Este salto no es solamente una forma de propiedad privada a otra. Es comparable al salto desde el comunismo primitivo, la etapa de la sociedad de cazadores y recolectores, quienes mantenían en común lo poco que la comunidad podía obtener para sobrevivir. La historia desde entonces ha sido de la escasez, y de la apropiación de la plusvalía que la sociedad era capaz de producir en manos de la minoría de la sociedad. Hoy en día enfrentamos la necesidad de luchar por una sociedad basada en la abundancia y en la distribución acorde a la necesidad, el comunismo. Así vemos el movimiento histórico que la ciencia de la sociedad presenta. La moción desde el comunismo primitivo, el compartimiento comunal bajo condiciones de escasez extrema, atravesando por varias etapas de la apropiación privada de un superávit limitado producido por la sociedad, y la continuación de la escasez, hacia una la organización comunista de una economía sustentable, bajo las condiciones de cooperación, la abundancia y la libertad para todos.

Esta es la conclusión del materialismo histórico, la ciencia de cómo las sociedades cambian y desarrollan. Los revolucionarias ahora enfrentan el asunto de desarrollar la doctrina para el proceso revolucionario bajo estas nuevas condiciones.

La Doctrina para el proceso revolucionario hoy en día

La doctrina no es una opción subjetiva. La doctrina evoluciona y es transformada porque las condiciones materiales objetivas de la sociedad evolucionan y son transformadas.

La Clase Obrera

¿Cuál es la situación? ¿Cuales son las condiciones en que se encuentra la clase obrera durante esta salto, esta transición? Es evidente que la clase obrera está experimentado una transformación cualitativa. La clase obrera está compuesta de todos aquellos que no son dueños de ninguna propiedad privada que produzca valor. Los nuevos métodos de producción están conduciendo a una población masiva del superávit a nivel global. Estos avances tecnológicos están impactando a todos los sectores de la clase obrera. Grandes sectores del tal llamado “estrato mediano”de la clase obrera se encuentran sin empleo. Aunque algunos obreros, ocasionalmente trabajan directamente por los capitalistas, cada vez más la clase obrera se encuentra periférico a la producción de la clase obrera. Ellos ya no tienen relaciones continuas con la producción. Estos trabajadores son temporales, por contrato, de día a día, y de tiempo parcial. Ellos entran y salen del empleo y están siendo empujados hacia la economía subterránea informal y el desempleo permanente. Marx en la Ideología Alemana da indicios de este futuro cuando declara,

“la revolución comunista...es llevada a cabo por la clase que ya no cuenta como clase en la sociedad, no es reconocida como una clase, y es en sí la expresión de la disolución de todas las clases, las nacionalidades, etc..dentro de la sociedad actual.” (página 69, International Publishers, 1960, traducido al español)

A través del mundo las masas de los que no tienen propiedad está creciendo y comienzan a entrar en batalla en contra del capital internacional. La única esperanza para esta clase revolucionaria es de luchar por el poder político para que un nuevo sistema económico basado en la distribución de acorde con la necesidad puede ser construido.

Las condiciones objetivas están impulsando un cambio en las formas que toman las luchas de la clase obrera. La doctrina de hoy se desarrolla dentro del campo político donde la clase obrera lucha con el sistema del estado para obtener sus necesidades básicas. Los movimientos basados en la condición de clase que están emergiendo exigen que las necesidades básicas de la vida--alimentación, viviendas, cuidado médico, agua potable, etc. - sean proveídas por el estado, dado que hay cada vez menos empleadores para proveer los sueldos con que se pagan esas necesidades. Estamos viendo los contornos de un movimiento revolucionario diferente al que tenía como su centro de la lucha de clases el lugar de trabajo. Estos trabajadores, recientemente desposeídos están desahuciados y tienen muy poco que perder. Son la demandas por las necesidades básicas que tienen en común los obreros que pueden unir el movimiento por la transformación revolucionario. Hoy en día los revolucionarios necesitan participar en las actividades que juntan a los que son impactados por las consecuencias de la pobreza y la inseguridad económica sin los factores que utiliza la clase gobernante para dividirnos, como el color, la etnicidad, el género etc. La moción social objetiva de hoy enfatiza la lucha por la unidad de los pobres alrededor de los intereses comunes de los obreros. Entender estas nuevas condiciones y desarrollar la doctrina para este periodo es la tarea clave de los revolucionarios de hoy.

El partido político de la clase obrera

La doctrina también tiene una expresión organizativa. Muchos revolucionarios de hoy en día continúan viendo el papel de los revolucionarios y de organizaciones revolucionarias a través del lente del periodo Leninista. Durante el tiempo de Lenin había dos clases que pudieran encabezar el desarrollo de la industrialización en los países mayormente agrícolas, la burguesía y la clase obrera industrial. Había dos formas de organización social para facilitar la industrialización de varios países. La primera forma era el desarrollo de la propiedad privada capitalista que emergió de la propiedad privada basada en la producción agrícola. La explotación y opresión de esta forma fue revelada en los albores de la industrialización en Inglaterra y en el periodo de la esclavitud capitalista en el Sur de los EEUU.

Con la maduración del marxismo, los revolucionarios abogaban por el liderazgo de la clase obrera en el desarrollo social de la sociedad desde la producción agrícola hacia la sociedad industrial. El contenido de este periodo histórico fue el desarrollo de la sociedad agrícola hasta a industrial. Todas las revoluciones comunistas del siglo XX eran luchas para industrializar los países agrícolas. Así vemos dos formas de sociedades industriales: el

Capitalismo basado en la explotación de la clase obrera y el socialismo encabezado por la clase obrera con la sociedad organizada bajo condiciones favorables para la mayoría de la población.

Las características del partido leninista eran para garantizar que la burguesía no ganara supremacía en esta transformación revolucionaria. Hoy solo hay un camino hacia delante para la sociedad, el desarrollo de un fundamento económico comunista para la sociedad. Cualquier otro camino que se intente nos conduce a la continua inestabilidad y crisis. Las condiciones objetivas eventualmente empujan la sociedad en la dirección del comunismo.

Sin embargo sin la comprensión de que la meta de la lucha revolucionaria es de ganar el poder político y establecer un fundamento económico comunista, la lucha en contra de las condiciones de la crisis de capitalismo no va a ser exitosa. Estas condiciones diferentes son la base del nuevo partido político de la clase revolucionaria.

Un partido político es por definición una organización cuya meta es lograr o mantener el poder político. Por lo tanto para que nuestra clase gane el poder político tiene que tener su propio partido político. En el pasado los partidos políticos han ofrecido un programa que los han separados y diferenciados de las otras organizaciones. Hoy, las condiciones objetivas demandan que la clase obrera luche por las necesidades básicas de la vida que solamente pueden ser satisfechas por la organización comunista de la sociedad y la distribución de acuerdo con las necesidades. Por lo tanto, el partido revolucionario no debe presentar ningún programa que se distingue del programa de la clase revolucionaria. La lucha para entender esto es crítica.

Revolucionarios necesitan batallar con el significado de la cita que comienza la Sección II, Los Proletarios y los Comunistas en el Manifiesto Comunista:

“¿Qué relación guardan los comunistas con los proletarios en general?”

“Los comunistas no forman un partido aparte en oposición a los demás partidos de la clase obrera.”

“No profesan principios especiales con los que aspiran a modelar el movimiento proletario.”

Sin embargo, esto no significa que los revolucionarios se quedan atrás esperando que la clase obrera formule su programa. Mientras la lucha de clases se mantiene difusa y esporádica, se podrá lograr poco. Los revolucionarios dentro de la lucha de clases tienen que participar y asistir en la formulación de “agitación programática” y en las tácticas y estrategias para el proceso revolucionarios bajo estas nuevas condiciones.

El partido político revolucionario solo puede ser construido sobre la base de la doctrina y la estrategia para la lucha hoy en día como el fundamento del partido. Por supuesto que esta comprensión es desarrollada sobre la base de la ciencia de la sociedad. Sin embargo, un partido basado en los principios generales del marxismo siempre será un partido de abstracciones que quedará aislado de las luchas revolucionarias. La actividad social actual de la clase revolucionaria tiene que ser el factor principal.

En el pasado, durante un periodo de una paz relativa de clases, era imposible desarrollar el tipo de partido que se necesita para el periodo actual. Hoy, mientras la lucha revolucionaria objetiva comienza a crecer, los revolucionarios que son conscientes tienen la posibilidad y la necesidad de construir el partido revolucionario de la clase obrera.