Reseña de libro : “¿Siempre con nosotros? Lo que Jesús realmente dijo sobre los pobres”  por Liz Theoharis

Por Bruce Edwards

La Campaña Nacional de la Gente Pobre: Un Llamado para el Renacimiento de la Moral, de la cual la Dra. Liz Theoharis y el Dr. William Barber son los co-directores, no solamente conmemora el 50 aniversario de la Campaña de la Gente Pobre del Dr. Martin Luther King, Jr. Es una Nueva Campaña de la Gente Pobre para hoy en día. Jamás ha sido tan necesitada una campaña como esta, y los co-directores están sumamente calificados para estar al frente de un movimiento nacional e histórico. El Reverendo Dr. Barber, quien escribió el prólogo al libro de Theoharis, proviene de la Asociación Nacional por el Avance del Pueblo de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) de North Carolina, donde dirigía un movimiento de los pobres en defensa de sus propios intereses que es multi-racial, multi-étnico y multi-todo. La Reverenda Dra. Theoharis ha pasado las últimas dos décadas de su vida organizando entre los pobres en los EEUU y através del mundo. Juntos han viajado por más de 20 estados, organizando a los pobres.

El libro, ¿Siempre con nosotros? Lo que Jesús realmente dijo sobre los Pobres, es una lectura oportuna, persuasiva, eminentemente amena, y hasta una inspiradora apelación a participar de la eliminación de la pobreza. Comenzando con las palabras de Jesús, “Siempre tendréis a los pobres con ustedes”, (Mateo 26:11), Theoharis muestra que esta cita se usa regularmente como prueba de que la Biblia dice que es imposible acabar con la pobreza. Paso a paso ella muestra que la cita significa todo lo contrario: que la intención de Jesús era que nosotros hiciéramos el trabajo de Dios acabando completamente con la pobreza.

Theoharis comienza señalando que Jesús mismo era pobre e sin techo, probablemente analfabeto, y un representante de los pobres de su época. Pone a la cita de Mateo en su contexto más amplio, (Mateo 26: 6-13), y entonces muestra su interrelación con Deuteronomio 15:1-11, que resume las leyes de Dios para la eliminación de la deuda y la pobreza. “Para que así no haya en medio de ti mendigo...Abrirás tu mano a tu hermano, a tu pobre, y a tu menesteroso en tu tierra.”

Estos mandamientos, que Jesús cita, son para perdonar deudas, liberar a los esclavos y prestar dinero aun cuando los prestamistas sepan que nunca será devuelto el dinero. Deuteronomio dice que ya que estos mandamientos no serán seguidos, habrá pobres entre ustedes. Jesús les está recordando a los discípulos que Dios odia la pobreza y les manda a erradicarla. “Por lo tanto,” concluye Theoharis, "el texto es una crítica al imperio, la caridad y la desigualdad, en vez de una declaración de que la pobreza no se pueda evitar y que sea algo predeterminado por Dios.”

El análisis contextual que Theoharis utiliza también muestra que durante la cena donde Jesús dijo esas palabras (que no era la Última Cena), una mujer lo unge con aceites caros. Fue en ese punto de la Biblia que Jesús fue consagrado como el Cristo, el Mesías. Estas palabras no existen en ninguna otra parte de la Biblia. Esto enfatiza la centralidad de la sagrada escritura de Mateo.

Theoharis dedica un capítulo entero nombrado “Leyendo la Biblia con los Pobres,” para mostrar como ella pone en práctica a Mateo 26 Describe un círculo de estudios  de la biblia entre líderes de base de todo el país, que ella organizó en 2009. En ese capítulo central, que en realidad es el corazón del libro, ella describe el proceso entero del estudio bíblico contextual. Explica que el estudio de la biblia no es solamente una lección hacia la interpretación de las escrituras, sino también es una herramienta organizativa, que educa y empodera a los participantes a seguir a Jesús en su trabajo de acabar con la pobreza. Los pobres leen la Biblia e interpretan las escrituras. Los llamados “Poverty Scholars” terminaron identificándose con los discípulos y con los retos que ellos enfrentaban. Ellos compararon el trabajo de los discípulos al trabajo organizativo comunitario que ellos hacen entre los pobres. Además, formaron los aspectos metodológicos y contextuales del estudio de la Biblia. Theoharis describe sus contribuciones en identificar lo que significa la pobreza, quienes son los pobres, y en hacer las conexiones entre Mateo y Deuteronomio. Presentan una reflexión sobre  la mujer sin nombre, que en la cena unge a Jesús, quien dio un banquete en la casa de los pobres, como fue descrito por Mateo, y del lugar en donde acontece la cena. Sus contribuciones fueron un fuente principal para la presentación de Theoharis sobre el significado más profundo de lo que experimentó y dijo Jesús.

Theoharis también provee un análisis histórico del imperio durante los tiempos de Jesús. El Imperio romano, gobernado por César, tuvo innumerable clientes, uno de ellos fue Herodes, quien gobernaba Galilea y sus alrededores, oprimiendo y explotando la gente. Herodes fue, por supuesto, obligado a César. Los paralelos entre el imperio de hoy, la riqueza y la opresión, y la creación y perpetuación de la pobreza son evidentes. Theoharis señala que mientras son los pobres que hacen la historia, son los gobernantes, los ricos y poderosos, que escriben la historia. Por esa razón es tan importante que los pobres mismos lean, estudien e interpretan las escrituras. El verdadero significado de las escrituras y del ministerio de las escrituras son un arma poderoso para aquellos que trabajan para eliminar la pobreza.

El libro también hace uso de las enseñanzas del Dr. Martin Luther King, Jr. Theoharis comienza un capítulo con una cifra del Dr. King: “La compasión verdadera es más que tirarle una moneda al mendigo. Esta compasión llega a entender que el armazón que produce mendigos necesita reestructuración.” En otras palabras, como ella enfatiza a lo largo del libro, los actos benéficos son insuficientes. La esencia del trabajo de Dios es de terminar con la pobreza y esto requiere la percepción crucial que para que se cumpla esta meta, la sociedad necesita ser reestructurada. Este es el contenido económico central de las palabras y las enseñanzas de Jesús, sugiere Theoharis.

El capítulo final se resume en su título, “Cristo, Líder de un Movimiento Social.” Jesús quien era pobre, fue consagrado en la casa de un pobre, por una mujer sin nombre, específicamente porque él atendía no sólo “a los pobres” sino “con los pobres.” Su ministerio era de construir una sociedad para realizar los mandamientos de Dios - terminar con la pobreza. Y por eso fue crucificado: la sentencia de muerte reservada para los revolucionarios.

Dra. Theoharis ha presentado un argumento convincente para una Nueva Campaña de la Gente Pobre que continúe el trabajo de acabar con la pobreza. Esta obra inspiradora no es solamente una contribución importante a la literatura teológica, sino que también es un arma importante para aquellos que están en las trincheras hoy en dia, trabajando para acabar con  la pobreza y para cambiar la sociedad. Su descripción del trabajo organizativo para empoderar a los Poverty Scholars (los líderes de base)  es una contribución particularmente importante. No cabe ninguna duda que el movimiento tiene componentes espirituales y morales de importancia. Este libro describe la importancia y la centralidad de la moralidad y la espiritualidad, y es para todos. Aunque las enseñanzas del libro son cristianas, las lecciones que contiene no solamente son accesibles, sino aplicables a todos.